Aunque en Morena la intención es que el proceso interno se lleve en unidad y en paz, lo cierto es que un día si y otro también surgen situaciones que ponen en el centro de la polémica al movimiento y a algunos de sus integrantes que, desde luego, afectan sus aspiraciones.
Ayer el periódico Reforma, en base a una investigación de Mexicanos contra la Corrupción, daba a conocer que Alejandro Enrique Arcos Romero, señalado por autoridades como uno de los presuntos operadores financieros de la mafia rumana,se infiltró en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) en la gestión de Rafael Marín Mollinedo y lo acompaña ahora en su promoción por la candidatura a la gubernatura de Quintana Roo.
Enrique Arcos sería parte de la estructura financiera de esta organización criminal que encabezó Florian Tudor, quien fue detenido el 27 de mayo de 2021 mediante una orden de detención provisional con fines de extradición.
La llamada mafia rumana se dedicaba a la clonación de tarjetas a través de cajeros automáticos en zonas turísticas de Quintana Roo.
La investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, no presenta una fotografía aislada ni una relación circunstancial. Documenta que Alejandro Enrique Arcos Romero trabajó en la Agencia Nacional de Aduanas de México durante la primera gestión de Rafael Marín Mollinedo y que actualmente aparece acompañándolo en distintas actividades de promoción política rumbo a la gubernatura de Quintana Roo.
El señalamiento es grave y el problema no es únicamente quién aparece en los videos o camina al lado del aspirante. Lo delicado es lo que ésta cercanía podría representar.
El INE ha señalado sobre los riesgos de que en las campañas circule el dinero en efectivo, las triangulaciones y la intervención del crimen organizado porque representan algunas de las amenazas más graves para la democracia.
Por ello, Rafael Marín Mollinedo debe explicar públicamente cuál es su relación con Alejandro Arcos Romero, quién autorizó su ingreso a la ANAM, qué funciones desempeñó, si conocía los señalamientos de la UIF y qué participación tiene actualmente en su estructura política.
Y de paso la dirigencia nacional de Morena -que por cierto ya acostumbra hacer aclaraciones todos los días- que lo haga también en este caso y exija transparencia y sobre todo honestidad que es justamente lo que evalúan. Sería lo menos en una aspiración ya empañada con dichos personajes.
