La designación de Eugenio “Gino” Segura como coordinador estatal de la Defensa de la Transformación en Quintana Roo puede entenderse de diferentes maneras, pero políticamente hay una que merece particular relevancia: la continuidad del proyecto que se ha consolidado en torno a la administración de Mara Lezama.
Segura Vázquez alcanza una posición que lo coloca al frente de una estructura que dará continuidad al proceso de transformación en el estado. El mismo que inició Mara Lezama desde la presidencia municipal de Cancún.
La decisión de Morena representa el fortalecimiento de una generación política que fue creciendo paralelamente al liderazgo de la primera mujer gobernadora de la entidad.
Mientras algunos grupos buscaron dividir y arrebatar espacios mediante una narrativa ya desgastada, esa que dicen merecer los “fundadores del movimiento”, la proyección de Gino Segura iba en ascenso.
Su paso por la administración pública, los resultados en el manejo de las finanzas públicas y su desempeño en el Senado de la República lo fueron posicionando hasta llegar a la etapa más importante y trascendente del movimiento morenista.
De cara a la sucesión, el proyecto político que surge alrededor de Mara Lezama, llegó con una figura que ha recorrido distintos niveles de responsabilidad pública y representación política.
Por eso, para la mandataria el resultado también representa un triunfo. Gino Segura pertenece a esa generación que se desarrolló y fue creciendo hasta convertirse en una propuesta real que garantice continuidad y resultados.
La sucesión es una muestra clara para medir la fortaleza y los liderazgos, esos que no se dan de la noche a la mañana. Durante estos años Mara Lezama fue construyendo y consolidando una estructura política.
Con Gino Segura al frente de la Coordinación Estatal por la Defensa de la Transformación, ese proyecto entra en una nueva fase.
