28 de octubre de 2026.- Este miércoles 28 de octubre falleció, a los 92 años, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, una de las figuras centrales de la izquierda mexicana y protagonista de la transición democrática del país. Su muerte fue confirmada públicamente por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, Cuauhtémoc Cárdenas construyó una trayectoria política propia, vinculada con la defensa de la soberanía nacional, la justicia social y la apertura de un sistema político dominado durante décadas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Fue senador de la República y gobernador de Michoacán entre 1980 y 1986. Sin embargo, su papel más trascendente en la historia política mexicana comenzó cuando decidió desafiar al propio partido en el que había militado.
1988: la elección que cambió la historia política de México
En 1987, junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, impulsó la Corriente Democrática, que cuestionó las prácticas internas del PRI y exigió mayor apertura política.
Un año después encabezó el Frente Democrático Nacional como candidato presidencial frente a Carlos Salinas de Gortari.
Aquella elección de 1988 quedó marcada por la famosa caída del sistema, la interrupción del mecanismo de difusión de resultados electorales y las denuncias de fraude que pusieron en entredicho la legitimidad de los comicios.
Aunque oficialmente se declaró ganador a Salinas de Gortari, la candidatura de Cárdenas movilizó a millones de ciudadanos y contribuyó a acelerar las demandas de elecciones más transparentes, instituciones electorales independientes y verdadera competencia entre partidos.
Fundador del PRD y protagonista de la alternancia
En 1989, Cárdenas participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), junto con dirigentes provenientes de distintas expresiones de izquierda.
Fue nuevamente candidato presidencial en 1994 y en el año 2000. Aunque nunca llegó a la Presidencia de la República, su participación contribuyó a consolidar una oposición electoral organizada.
En 1997 consiguió una victoria histórica al convertirse en el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido mediante el voto popular, después de décadas en las que el gobernante capitalino era designado por el presidente de la República.
Este triunfo representó un paso significativo en la democratización de la capital mexicana.
Un político que también cuestionó a la izquierda
Cárdenas mantuvo una posición crítica incluso frente a organizaciones y gobiernos surgidos del movimiento político que ayudó a construir.
En 2014 renunció al PRD, en medio de una profunda crisis del partido tras la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en Guerrero.
También expresó diferencias políticas con Andrés Manuel López Obrador y cuestionó decisiones de los gobiernos emanados de Morena, manteniendo su participación en el debate público sobre democracia, instituciones y soberanía energética.
Su legado en la democracia mexicana
La trayectoria de Cuauhtémoc Cárdenas está ligada a una etapa decisiva de México: el tránsito de un sistema de partido hegemónico hacia uno de mayor pluralidad y competencia electoral.
Su movimiento no produjo por sí solo la transición democrática, en la que participaron numerosas organizaciones, partidos y ciudadanos, pero constituyó uno de sus principales puntos de inflexión.
Cárdenas no llegó a la Presidencia, pero su participación política contribuyó a transformar las condiciones en las que los mexicanos podían elegir a sus gobernantes.
Su fallecimiento invita también a una reflexión sobre la democracia actual: la apertura electoral que generaciones anteriores exigieron debe acompañarse de instituciones sólidas, contrapesos efectivos, libertades políticas y respeto al voto ciudadano.
Con su muerte desaparece uno de los protagonistas de aquella lucha democrática que modificó la historia política de México. Su trayectoria queda vinculada a las elecciones de 1988, al nacimiento del PRD y a la apertura política que precedió a la alternancia presidencial del año 2000.