Una historia de terror, como muchas que se registran en este país. Blanca Ariadna Montiel es parte de la lista de mujeres que caen en manos de charlatanes y también de asesinos.
Ella salió de su casa para hacerse un procedimiento estético en una clínica de Puebla. Con 37 años, confío su vida a una pseudo doctora de nombre Diana Palafox, dueña de la clínica Detox.
Su familia la buscó desde el 18 de mayo, día en que se sometería a ese procedimiento y fue hasta hoy que su cuerpo fue encontrado en un canal en Altzayanca, Tlaxcala.
Las cámaras habrían captado a la doctora y a otra persona sacando algo envuelto parecido a una persona, lo subieron a un vehículo y la clínica cerró sus puertas.
Las autoridades investigan si murió dentro del consultorio o durante el traslado
La doctora, su hijo y la enfermera siguen profugos. La justicia debe dar con el paradero de estos charlatanes.
¿Cómo llegan estas personas a lugares sin certificar que cumplen con todas las normas en materia de salud? ¿A que costo confían su vida a quienes carecen de una cédula y un respaldo de la autoridad sanitaria?
El caso de Blanca Ariadna debe sentar otro precedente y una urgente revisión a todos los establecimientos de cirugía estética.