Sáb. Mar 21st, 2026

Por Zuleika Cáceres


La política turística de Q. Roo ha tenido cambios importantes en los últimos años  y tal vez uno los más trascendentes tiene que ver con la firma que la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Mara Lezama realizaron ayer en una de las zonas más emblemáticas del pueblo maya, en Tihosuco.

Se trata de la Declaratoria de Interés Nacional del Turismo Comunitario que marca un antes y un después en la política turística del país.

Los pueblos originarios se han visto marginados por décadas, lejos de la bonanza turística y la riqueza natural que tenemos en la entidad.

Con dicha declaratoria, Maya Ka’an se coloca como referente nacional de desarrollo.

La gobernadora Mara Lezama ha impulsado un acto de justicia. Es de reivindicación y revalorización del pueblo maya y de las comunidades de los pueblos originarios de nuestro país, dijo la Gobernadora al reconocer su papel protagónico en la construcción de un modelo turístico incluyente y sustentable.

La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció que este es un reconocimiento al turismo indígena, al México real, al México profundo de que existe el turismo comunitario, ese que había quedado lejos de las oportunidades.

Tanto la gobernadora como la presidenta afirmaron que la Declaratoria no se quedará en el papel y para ello se destinarán recursos por parte de  FONATUR hacia el turismo comunitario.

Desde Tihosuco, emblemática por la Guerra de Castas, Mara Lezama subrayó que el turismo en Quintana Roo evoluciona hacia una visión de prosperidad, donde las comunidades dejan de ser espectadoras para convertirse en protagonistas de su propio desarrollo.

Maya Ka’an es considerado el primer destino de turismo comunitario del país, abarca cerca de un millón de hectáreas e integra a 76 localidades de los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos, beneficiando a más de 100 mil habitantes.

La creación de productos turísticos que integran las experiencias del destino en el catálogo “Viajes por el Mundo Maya”, entre las que destaca la ruta “Guerra de Castas”, así como la capacitación y certificación de prestadores de servicios y cocineras tradicionales, en línea con el compromiso de preservar el patrimonio cultural inmaterial de la humanidad reconocido por la UNESCO.

El impulso hacia una nueva visión del turismo, de hacer notar a quienes habían sido olvidados, de mostrar las bondades de nuestras comunidades representan una etapa que el pueblo maya merece y vale la pena reconocer.

A los visitantes, locales y turismo en general nos toca recorrer las zonas que son parte de nuestra historia. De involucrarnos en esas comunidades cuyo legado invaluable.

Seamos partícipes y testigos de esa prosperidad que, como dicen las autoridades, no debe quedar en el papel.

El turismo va cambiado en Q. Roo.