Guadalajara, Jalisco. — En un debate que ha generado profunda controversia social y política, el Congreso del Estado de Jalisco rechazó una iniciativa impulsada por legisladores de Morena que buscaba permitir que niñas, niños y adolescentes pudieran modificar legalmente su sexo en el acta de nacimiento antes de alcanzar la mayoría de edad.
La propuesta, presentada bajo el argumento del “reconocimiento de identidad de género”, fue desechada nuevamente por la mayoría del pleno legislativo, con votos en contra de diputados de Movimiento Ciudadano, PAN, PRI y Partido Verde, quienes consideraron que se trata de un tema que no puede abordarse desde la ideología ni desde presiones activistas, sino desde el principio superior del interés del menor.
Este rechazo representa, para amplios sectores sociales, una postura clara: la infancia debe ser protegida, no utilizada como terreno de experimentación ideológica.
Una iniciativa que generó alarma social
La iniciativa pretendía reformar disposiciones del Registro Civil para eliminar restricciones de edad y permitir que menores pudieran solicitar cambios legales relacionados con su identidad sexo-genérica.
Sin embargo, legisladores que votaron en contra advirtieron que abrir esta puerta implicaría exponer a niñas y niños a decisiones legales y personales irreversibles en una etapa donde aún no existe madurez plena ni capacidad jurídica consolidada.
Para muchos críticos, este tipo de propuestas representan una peligrosa tendencia global: trasladar debates ideológicos y de género al ámbito de la niñez, debilitando el papel de la familia, la certeza jurídica y el desarrollo natural de los menores.
El gobernador Pablo Lemus respalda la decisión
Tras la votación, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, expresó un respaldo contundente a los diputados que frenaron la iniciativa, asegurando que este tipo de reformas no reflejan los valores de las familias jaliscienses.
Lemus sostuvo que permitir modificaciones de sexo legal en actas de nacimiento para menores no es un avance, sino una imposición ideológica que podría tener consecuencias profundas en el desarrollo emocional, psicológico y social de la infancia.
Incluso declaró que, si defender esta postura le genera costos políticos, está dispuesto a asumirlos, insistiendo en que los niños deben ser protegidos de agendas que busquen confundirlos o utilizarlos como bandera política.
Infancia: una etapa que debe ser defendida
La discusión no es menor. Se trata de una confrontación entre dos visiones de sociedad: una que busca introducir conceptos ideológicos complejos en edades tempranas, y otra que sostiene que la infancia es un periodo de formación que debe estar libre de presiones externas.
Especialistas y sectores conservadores han señalado que promover este tipo de cambios legales en menores puede abrir la puerta a procesos de confusión, medicalización futura y decisiones que deberían reservarse únicamente para la adultez.
Como era de esperarse, colectivos LGBT+ y defensores de estas reformas criticaron la decisión del Congreso, calificándola como un retroceso en derechos.
No obstante, diversas organizaciones sociales y voces religiosas han insistido en que el verdadero retroceso sería normalizar que menores tomen decisiones legales sobre su sexo bajo narrativas ideológicas contemporáneas.
Sectores vinculados a la Iglesia han reiterado en distintos momentos que la niñez debe ser cuidada desde principios de acompañamiento, formación y estabilidad, no desde corrientes que busquen redefinir conceptos biológicos fundamentales a edades tempranas.
Un debate que seguirá creciendo
El rechazo en Jalisco no significa que el tema esté cerrado. Por el contrario, evidencia una polarización creciente entre agendas progresistas y sectores que defienden una visión centrada en la familia y la protección de los menores.
Mientras unos insisten en reformas legales basadas en identidad autopercibida, otros recuerdan que el deber principal del Estado es garantizar el bienestar de los niños, no exponerlos a decisiones adultas antes de tiempo.
Conclusión: los niños no son bandera política
Lo ocurrido en Jalisco marca un precedente importante en el debate nacional: la sociedad comienza a cuestionar hasta dónde deben llegar las propuestas ideológicas cuando se trata de menores de edad.