Jalisco 18 de marzo.– En el estado de Jalisco, una de las sedes confirmadas para el próximo Mundial de Futbol, colectivos de madres buscadoras localizaron cientos de bolsas con restos humanos presuntamente vinculados a personas desaparecidas por el crimen organizado.
El hallazgo, realizado en una zona identificada como punto de inhumación clandestina, vuelve a evidenciar la magnitud de la crisis de desapariciones en el país, particularmente en regiones donde operan grupos delictivos.
De acuerdo con testimonios de los colectivos, son las propias familias quienes continúan encabezando las labores de búsqueda ante lo que consideran una respuesta insuficiente por parte de las autoridades.
Aunque instancias gubernamentales han evitado dimensionar públicamente el caso, organizaciones civiles advierten que este tipo de descubrimientos no son aislados, sino parte de una problemática estructural que afecta a diversas entidades del país.
Especialistas en derechos humanos señalan que México enfrenta no solo un problema de seguridad, sino una crisis humanitaria derivada de la desaparición de miles de personas, muchas de las cuales podrían estar en fosas clandestinas.
El caso adquiere relevancia internacional debido a que Jalisco será uno de los estados anfitriones del Mundial, lo que ha reavivado el debate sobre la imagen del país frente al exterior y la necesidad de atender de fondo la violencia y las desapariciones.
