La propuesta obtuvo 20 votos en contra, 13 a favor y una abstención. En contra se pronunciaron legisladores de Movimiento Ciudadano, PAN, PRI y Partido Verde.
La reforma buscaba establecer un procedimiento administrativo para que niñas, niños y adolescentes trans pudieran modificar su nombre y género en el acta de nacimiento.
La Suprema Corte ya había ordenado a Jalisco crear un trámite sencillo, informado y acorde con el interés superior de la niñez. Sin embargo, la mayoría del Congreso volvió a votar en contra.
Movimiento Ciudadano argumentó que no tuvo tiempo suficiente para analizar las modificaciones y defendió la autonomía del voto legislativo. Quienes apoyaban la reforma acusaron al Congreso de incumplir una sentencia obligatoria.
Hay que decir que el Congreso tomó una decisión prudente al negarse a aprobar una reforma que todavía genera dudas sobre el consentimiento, el acompañamiento familiar y las garantías que deben proteger a quienes no han alcanzado la mayoría de edad.
La niñez es una etapa de formación y cualquier cambio con consecuencias legales debe analizarse con responsabilidad, el interés superior de la niñez no puede convertirse en un simple trámite administrativo.
