Jue. Ago 20th, 2026

¿Hasta dónde llegó la red del huachicol fiscal?

El nombre del contralmirante Fernando Farías Laguna vuelve al centro de una de las investigaciones de corrupción y contrabando de combustibles más delicadas de los últimos años en México. Detenido en Argentina desde abril, el alto mando naval es requerido por la justicia mexicana por su presunta participación en una estructura dedicada al llamado huachicol fiscal. Su eventual regreso a México podría abrir una nueva etapa en las investigaciones. 

 ¿Quién es Fernando Farías y por qué su nombre tiene tanto peso?

Farías Laguna es hermano del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, actualmente preso en el penal del Altiplano. Ambos han sido señalados por las autoridades como presuntos dirigentes de una estructura conocida como “Los Primos”, que habría aprovechado posiciones estratégicas dentro de la Marina y las aduanas marítimas para facilitar el ingreso irregular de enormes cantidades de combustible al país.

La relevancia política del caso aumenta por un vínculo familiar: los hermanos Farías Laguna son sobrinos del almirante Rafael Ojeda Durán, quien fue secretario de Marina durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Ese parentesco no constituye por sí mismo una responsabilidad para el exsecretario, pero sí ha colocado bajo escrutinio cómo los hermanos alcanzaron posiciones de influencia y hasta dónde pudo extenderse la red dentro de las instituciones.

¿Cómo funcionaba el presunto negocio?

Las investigaciones apuntan a un esquema mucho más sofisticado que el robo tradicional de combustible. El huachicol fiscal consiste en introducir hidrocarburos al país declarándolos como otros productos —por ejemplo, aditivos— para evitar impuestos y controles aduaneros.

Una de las investigaciones sobre la trama documentó al menos 69 operaciones entre junio de 2023 y marzo de 2024, mediante las cuales habrían ingresado alrededor de 564 millones de litros de combustible por puertos como Tampico y Altamira.

El poder atribuido a la organización resulta especialmente relevante. Investigaciones periodísticas basadas en expedientes del caso señalan que la estructura podía incluso interrumpir temporalmente operaciones en la aduana de Tampico mientras se descargaban millones de litros de diésel y se distribuían mediante cientos de pipas.

La huida y su captura en Argentina

Fernando Farías permaneció prófugo hasta que fue detenido en Buenos Aires en abril de 2026. Las investigaciones señalan que habría salido de México y pasado por Estados Unidos y Colombia antes de llegar a Argentina, donde fue localizado con documentación falsa. Posteriormente solicitó protección para evitar su extradición.

Aunque el gobierno mexicano ha anticipado su regreso, la justicia argentina tiene programado para el 27 de agosto el juicio de extradición, por lo que el procedimiento jurídico todavía tiene pasos pendientes.

¿Por qué Farías Laguna puede ser una pieza fundamental?

Porque el expediente ya no plantea solamente quién introducía combustible ilegalmente a México. La pregunta de fondo es qué nivel de protección institucional permitió que una operación de semejante tamaño funcionara durante años.

Fernando Farías Laguna ocupó posiciones dentro de una institución encargada precisamente de vigilar puertos y aduanas. Su hermano también pertenecía a los niveles superiores de la Marina. Y ambos son señalados como personajes centrales de una estructura que habría involucrado militares, funcionarios aduaneros y empresarios.

Su regreso podría, por tanto, aportar elementos para determinar quiénes conocían la operación, quiénes la protegían y hasta dónde alcanzaban sus vínculos políticos, militares y empresariales.

El caso Farías Laguna representa algo más que otro expediente por contrabando de combustible. Es una prueba para las autoridades mexicanas: esclarecer si el huachicol fiscal fue únicamente una organización criminal que infiltró instituciones o si llegó a convertirse en una estructura de corrupción operada desde posiciones de poder dentro del propio Estado.