Ciudad de México, 17 de junio de 2026.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abrió uno de los debates jurídicos, éticos y médicos más importantes de los últimos años al decidir atraer un amparo que cuestiona la prohibición absoluta de la eutanasia y el suicidio asistido en México.
Con ocho votos a favor y uno en contra, el máximo tribunal analizará si las disposiciones contenidas en la Ley General de Salud y en el Código Penal de la Ciudad de México son compatibles con derechos constitucionales como la dignidad humana, la autonomía personal y el libre desarrollo de la personalidad.
El caso fue promovido por una tanatóloga que ha enfrentado dos diagnósticos de cáncer de mama y que busca que se reconozca el derecho de las personas a decidir sobre el final de su vida ante enfermedades graves o irreversibles.
La decisión de la Corte no implica la legalización inmediata de la eutanasia, sino el inicio de un análisis de fondo sobre si la prohibición total resulta constitucional o si, por el contrario, limita derechos fundamentales de las personas.
Durante la discusión, las y los ministros adelantaron que el estudio abordará diversos aspectos, entre ellos el consentimiento informado, los cuidados paliativos, la objeción de conciencia médica, la protección de personas en situación de vulnerabilidad y el llamado derecho a una muerte digna.
Actualmente, la legislación mexicana prohíbe la eutanasia activa, es decir, la intervención deliberada para provocar la muerte de un paciente. No obstante, sí reconoce mecanismos como la voluntad anticipada y el derecho a rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente la vida de pacientes en etapa terminal.
Tras la atracción del caso, un ministro elaborará un proyecto de sentencia que posteriormente será discutido y votado por el Pleno de la Suprema Corte, cuya resolución podría marcar un antes y un después en la discusión nacional sobre el derecho a decidir el final de la vida.