México decidió suspender temporalmente los envíos de petróleo a Cuba, en medio de presiones internacionales, particularmente de Estados Unidos, que busca frenar el suministro energético hacia la isla.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la medida responde a decisiones operativas de Pemex y condiciones del mercado, y negó que exista un acuerdo directo con Donald Trump para detener el envío de crudo.
Sin embargo, el gobierno mexicano aclaró que, aunque el petróleo se ha pausado, México continuará apoyando a Cuba con otros productos, principalmente ayuda humanitaria, como alimentos y bienes básicos, para respaldar a la población ante la crisis económica y energética que enfrenta el país caribeño.
La suspensión coloca a México en una posición delicada: mantener su relación comercial con Estados Unidos, pero sin abandonar su tradición diplomática de solidaridad con Cuba.